La Iglesia Evangélica de Alemania ha publicado los resultados del informe independiente que encargó en 2020 para conocer los casos de abusos sexuales dentro de la organización.
Según los datos recabados, desde 1946, hay 2.225 personas que han sufrido agresiones sexuales cometidas por más de 1.200 miembros de la Iglesia. De las víctimas, más de la mitad son varones de unos 11 años.
En cuanto a los agresores, dos tercios estaban casados ya que, a diferencia de la Iglesia católica, el celibato no es obligatorio y, además, las mujeres también pueden tener el puesto de “pastor”.
Sin embargo, tal y como han señalado los investigadores, esto es solo la “punta del iceberg”, pues estiman que la cifra real de abusos sexuales a menores podría ser de más de 9.000, un dato mucho más alto del que se esperaba.
Por su parte, la presidenta del Consejo de esta Iglesia ha pedido perdón y asegura que se esclarecerán los hechos. También ha expresado su conmoción, pero ha dicho que no está “atónita”, ya que, según afirma, “existen estructuras internas que protegen a los perpetradores”.
De hecho, en noviembre, la anterior presidenta del Consejo presentó su dimisión por, supuestamente, encubrir abusos sexuales en la década de los 90.
En Alemania, el 40% de la población es atea; un 29% es católica y un 24% profesa el protestantismo. En concreto, la Iglesia Evangélica se posiciona como la mayor organización protestante del país.
CA