Desde la mañana del 27 de abril, los fieles pueden acercarse a la Basílica de Santa María la Mayor a rezar donde está enterrado el Papa Francisco.
Un sepulcro sencillo donde se puede leer “FRANCISCUS” junto a la capilla de la Salus Populi Romani, icóno que el papa visitaba con frecuencia cada vez que venía a Roma cuando era cardenal y más adelante antes y después de cada viaje apostólico.
El papa Francisco ya descansa en Santa María la Mayor para siempre. Sobre su tumba una rosa blanca, la cual tenía un significado especial. Cada vez que le entregaban una, significaba que Santa Teresita de Lisieux había escuchado sus súplicas.
SA.