Durante el Ángelus el Papa recordó que Dios a veces llama a una entrega total que exige renuncias, como hicieron sus discípulos.
FRANCISCO
A veces nuestra actitud puede ser de rechazo: 'No... Tengo miedo'. Rechazo porque nos parece que choca con nuestras aspiraciones. Y también el miedo, porque lo retenemos difícil e incómodo. 'Oh, no lo conseguiré, mejor que no, mejor una vida más tranquila... Dios ahí y yo aquí'. Pero la llamada de Dios es amor, debemos intentar encontrar el amor que está detrás de cada llamada y responder a ella solo con amor.
También recordó que comienza la Semana de oración por la unidad de los cristianos, que concluye el 25 de enero con la conmemoración de la conversión de San Pablo. Dijo que es un evento importante y pidió apoyarlo.
FRANCISCO
En estos días recemos concordes para que se cumpla el deseo de Jesús: Que todos sean una sola cosa. La unidad, que siempre es superior al conflicto.
Al terminar la oración el Papa lamentó la situación en Indonesia, golpeada por dos graves catástrofes: un terremoto que asoló Sulawesi y un accidente aéreo que se cobró la vida de más de 60 personas.
Javier Romero