El Papa se reunió con la Asociación italiana para la Donación de Órganos, Tejidos y Células.
La presidenta de esta institución fue la encargada de saludar a Francisco en nombre de los más de 5 millones de personas que representa.
“Para hacer conocer y hacer propia la cultura de la donación y ayudar así a quien necesita un trasplante para continuar viviendo”.
El Papa les dio las gracias por esta labor y recordó que la donación de órganos es un gesto profundamente humano, lleno de amor y de altruismo. Por eso, insistió en que cualquier donación de órganos o tejidos nunca debe convertirse en un negocio.
FRANCISCO
“Por eso es importante mantener la donación de órganos como un acto gratuito no retribuido. De hecho, toda forma de mercantilización del cuerpo o de una de sus partes es contraria a la dignidad humana. Al donar sangre o un órgano del cuerpo es necesario respetar la perspectiva ética y religiosa”.
Por último, el Papa destacó que es importante promover una cultura de la donación que contribuya a extender la cultura de la vida hoy en día amenazada.
FRANCISCO
“De cara a las amenazas contra la vida a las que hemos de asistir casi a diario, como en el caso del aborto y de la eutanasia, -por mencionar el comienzo y el final de la vida-, la sociedad necesita estos gestos concretos de solidaridad y de amor generoso”.
Gestos concretos, dijo Francisco, que permiten también entender que la vida es algo sagrado.